A parte de la de los lazos, tengo otra obsesión, los estilismos de Los Soprano. Bueno, la serie llama la atención por su misma y su argumento, pero es que el vestuario es impresionante.
Muchas descubrimos la fiebre estilística con las mezclas de Sex and the City que crearon un seguimiento por el vestuario en una serie al igual que por su argumento. No quiero quitarle mérito a Patricia Field porque sus combinaciones eran tremendas y casi imposibles, pero es que Juliet Polcsa -responsable de todos éstos deliciosos estilismos- tuvo que buscarse la vida un poquito más para encontrar los trajes chaqueta de dandy que Tony Soprano llevaba.
Las chaquetas setenteras de Paulie y Richie Aprile.
O las americanas ochenteras de Tony Blundetto y las corbatas de Versace de Silvio.
Los conjuntos -nunca la he visto repetir ni uno- de ama de casa y esposa fiel de mafioso de Carmela Soprano. Pieles, joyas de cuanto más oro y crucifijos mejor, uñas kilométricas, pelo perfectamente crepado y teñido y cinturón de cadenita por encima del jersey de turno. Grande Carmela.
Los entierros se repiten una temporada tras otra en la serie y claro, ya puestos a tener tantos, mejor ponerse de punto en blanco para cada uno de ellos.
Más hombres y diferentes looks del reparto masculino de la serie para que veáis que no os la podéis perder. Chándales, camisas de estampados imposibles, polos sólo aptos para ver con gafas de 3D y laca, mucha laca.
Mostrando entradas con la etiqueta Patricia Field. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patricia Field. Mostrar todas las entradas
jueves, 21 de octubre de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
Decadas prodigiosas
La segunda parte de Sex & the City me ha dejado tan indiferente que la película no merece ser comentada. Eso sí, agradecemos que en cuestión fashionil la cosa no decaiga, porque entonces sé de muchas seguidoras que caerían en profunda depresión. Todos los looks de la película son geniales por exagerados, exhibicionistas y dracqueeneros. Patricia Field ha echado el resto para la secuela de la secuela.
Pero yo me quedo con Kristin Davis y sus alfombras rojas para la promoción. Todos son modelos vintage de Decades -tienda donde Pé compró su vintage Balmain princesita para recibir su primer Oscar- y demuestran dos cosas: vestirse con piezas que tienen unos años es una apuesta segura si sabes cómo hacerlo y que padecer síndrome de diógenes con la ropa no es malo. Mi lema siempre es el mismo: no tirar nada porque todo vuelve.
Norman Norell y Jean Desses.

Balmain y Christian Dior.
Y si fuera multimillonaria, bueno, millonaria a secas, estaría ahora mismo comprándome un billete a L.A. para hacerme con todas éstas piezas. Soñar es gratis.
Todos de Balmain.

Versace, Chanel alta costura y Versace.

Rochas.
Pero yo me quedo con Kristin Davis y sus alfombras rojas para la promoción. Todos son modelos vintage de Decades -tienda donde Pé compró su vintage Balmain princesita para recibir su primer Oscar- y demuestran dos cosas: vestirse con piezas que tienen unos años es una apuesta segura si sabes cómo hacerlo y que padecer síndrome de diógenes con la ropa no es malo. Mi lema siempre es el mismo: no tirar nada porque todo vuelve.
Norman Norell y Jean Desses.

Balmain y Christian Dior.
Y si fuera multimillonaria, bueno, millonaria a secas, estaría ahora mismo comprándome un billete a L.A. para hacerme con todas éstas piezas. Soñar es gratis.Todos de Balmain.

Versace, Chanel alta costura y Versace.

Rochas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






