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lunes, 25 de octubre de 2010

Anuncio de compromisos en NYT

Nunca olvidaré el capítulo en el que Charlotte York -futura de Goldenblat- recibe el ejemplar de New York Times en su apartamento y descubre que por un error de impresión, sale con bigote en la foto del anuncio de su compromiso. Desde el mismo día que lo vi, tengo que confesar, que soy una fiel seguidora de la sección de compromisos de diario. Sí, todo el mundo tenemos alguna rara afición que esconder y que nos avergüenza, la mía es ésta.


Son todos tan felices, tan guapos, tan ricos y tan perfectos, que mi parte conservadora y recatada admirará siempre. En la web, encontramos una hemeroteca desde 1981 y lo más sorprendente de todo es que los anuncios siguen siendo completamente iguales hasta la fecha: la novia tomará el apellido de su futuro marido, la ceremonia será católica y oficiada en la capilla de Wellesey College, el padre de la novia es el director de la Galeria Nacional de Arte, ... y así van uno detrás de otro. No importa la raza, religión o estudios de la pareja, todos están regidos por el mismo patrón.


Lo que sí importa es el pedigrí de cada contrayente. Siempre son hijos, sobrinos o nietos de; suelen ser graduados en Harvard o Stanford y casi todos ellos tienen un maravilloso trabajo en la gran manzana o una prometedora carrera en Silicon Valley.

De vez en cuando, también hay reportajes de bodas, no solo anuncios de compromisos. Como el de Ana Meier y Daniel Creighton. Qué ideal todo.






Recordemos que en Estados Unidos no tienen familia real. Aquí tenemos a nuestros borbones, duques, marqueses y condes varios que se encargan de llenar las páginas en blanco y negro del ¡Hola! con éste tipo de noticia, pero ellos no lo tienen, así que han hecho bien en crearse sus propias familias reales. Así que, ¿qué tengo que hacer yo para ligarme a un príncipe yankee?


*Fotos de The New York Times.

jueves, 21 de octubre de 2010

Obsesión

A parte de la de los lazos, tengo otra obsesión, los estilismos de Los Soprano. Bueno, la serie llama la atención por su misma y su argumento, pero es que el vestuario es impresionante.

Muchas descubrimos la fiebre estilística con las mezclas de Sex and the City que crearon un seguimiento por el vestuario en una serie al igual que por su argumento. No quiero quitarle mérito a Patricia Field porque sus combinaciones eran tremendas y casi imposibles, pero es que Juliet Polcsa -responsable de todos éstos deliciosos estilismos- tuvo que buscarse la vida un poquito más para encontrar los trajes chaqueta de dandy que Tony Soprano llevaba.


Las chaquetas setenteras de Paulie y Richie Aprile.


O las americanas ochenteras de Tony Blundetto y las corbatas de Versace de Silvio.


Los conjuntos -nunca la he visto repetir ni uno- de ama de casa y esposa fiel de mafioso de Carmela Soprano. Pieles, joyas de cuanto más oro y crucifijos mejor, uñas kilométricas, pelo perfectamente crepado y teñido y cinturón de cadenita por encima del jersey de turno. Grande Carmela.



Los entierros se repiten una temporada tras otra en la serie y claro, ya puestos a tener tantos, mejor ponerse de punto en blanco para cada uno de ellos.



Más hombres y diferentes looks del reparto masculino de la serie para que veáis que no os la podéis perder. Chándales, camisas de estampados imposibles, polos sólo aptos para ver con gafas de 3D y laca, mucha laca.

martes, 19 de octubre de 2010

Voy a ahogar mis penas

¡En alcohol! Ya vale de inspirarse en la naturaleza, los años veinte o en los animales pardos. Gracias Piaget por inspirarte en nuestros cócteles favoritos.

Cosmopolitan.


Daiquiri.


Mojito.



Whisky on the rocks.



White Tonic.


Blue Ocean.


Son todos muy carne de Sex & the City, una pena que ya no tengamos la serie. Yo me quedo con el anillo homenaje al mojito, por discreto.

lunes, 4 de enero de 2010

Niñas de 30 años

Cuando veo a éstas niñas - lo que son - no puedo evitar tener un flashback en el que me veo con 15 años: feliz con mi sudadera, mis vaqueros con un corte en el tobillo para ensancharlos, deportivas y mi pelo con el flequillo alisado concienzudamente cada mañana-tarde-noche para que no se me estorrufara lo más mínimo por ningún lado. Y con este look aparentaba lo que era, una adolescente en plena edad del pavo, a la que le daba vergüenza que asomara su sujetador por la camiseta o las bragas de Unno por el pantalón.

Y ahora, llegan todas estas teen queriendo aparentar algo que no son. Las que no me gustan -qué casualidad- provienen de la factoría Disney, la mayoría de ellas. Pero ¿qué les hacen allí? Pues no sé si tanta princesita o animal animado les come el cerebro y creen vivir en un mundo de fantasía permanente y hace que se adelanten a sus tiempos. Aun así, creo que hay algo detrás mucho más preocupante que todo ésto, pero en un blog tan frívolo como éste tampoco me apetece ahondar en el tema.

Miley, Taylor y Vanessa -entre otras, claro, pero tampoco quería que la entrada ocupara demasiado- les echaría 30 años a cada una en las siguientes imagenes con esos looks. Más que las prendas que lucen, también el maquillaje y los peinados avejentan bastante a la chiquillas. Que sí, que los vestidos son preciosos, y yo, me los pondría todos. Pero no con 20 años.

Miley. 17 años.


Taylor: 20 años.



Vanessa: 21 años.


En cambio, están las que tienen más cabeza o, en su defecto, una madre o estilista que sí la tiene. En su caso, Emma Watson (19 años) y Dakota Fanning (15 años), siempre con un look más natural y desenfadado que no les echa más años.


Lo más curioso de todo es, que algunas de estas niñas, en un día no muy lejano, llegarán a los 30, y a los 40... Y entonces volverán a vestirse como cuando tenían 15, pero aparentando 30. Ay, vaya cacao que me estoy haciendo. Para que me entendáis, un ejemplo clarificador de lo que intento explicar:

La foto pertenece a una escena de la segunda parte de la película de Sex in the City. En ella, Miley se encarna a sí misma y tiene un encuentro en la alfombra roja con Samantha coincidiendo ambas con el mismo look -una cincuentona y una casi veinteañera-. No puedo esperar a verano para ver la reacción de Samantha.

Así que Kate y Tom, con todos mis respetos, si no queréis que vuestra Suri acabe por los mismos derroteros que la Lohan, reservadle los tacones para más adelante. Además, mis fuentes en las guarderías me cuentan que ahora están pegando muy fuerte Winnie the Pooh y Hello Kitty.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Noche fabulosa

Veo pocos telediarios porque me aburren tantas noticias catastrofistas y me nutro de información digital. De vez en cuando, y más para éstas fechas, la información de los mismos suele contener noticias más optimistas y frívolas, lo cual se agradece ya que no es necesario estar en un estado de piel de gallina constante mientras lo ves.

Ayer me dieron a conocer 24fab.com, web donde poder alquilar piezas de colección para unos días. Conocía ya algunas webs que ofrecían el mismo servicio, pero pocas tan completas como ésta. Así que quedando solamente tres días para la noche de fin de año y, a éstas alturas, seguro que aún hay algún rezagado -entre los que me encuentro, para variar- que no tiene su look para recibir el nuevo año, aprovechad y daros una vuelta por el sitio web, tenéis diferentes looks para fin de año a un precio módico.

La elegancia de Alessandro Dell' Acqua.


Originalidad y toque de color de Antonio Berardi.


La magia de Josep Font.


Sobriedad de Nathan Jenden.


Y el clásico salvavidas, el LBD. En este caso (de izquierda a derecha) Marchesa Note, Juanjo Oliva y Anne Valerie Hash.


Otra noticia impactante y no menos importante, al menos para mí, es la aparición de Amancio en la secuela de Sex in the City segun nos cuenta Cameron.

jueves, 19 de noviembre de 2009

El diario de Carrie Bradshaw

Una de dos: o Candace Bushnell necesita cash -lo cual me extraña bastante, porque sólo con derechos de autor puede vivir ella y tres generaciones consecutivas- o la chica se aburre mucho y decide autorecrearse con su personaje fetiche para darle buena vida a una cuarta generación más.

Se anuncia el lanzamiento de The Carrie Diaries para el próximo abril - justo un mes antes que el estreno de la secuela de la película, qué casualidad- dónde podremos descubrir la vida de Carrie en el instituto, cómo decidió convertirse en escritora y otras tantas historias de adolescencia de la protagonista de la notoria serie, antes best-seller.

Carrie es mi personaje menos favorito de la serie y como no tenga Samanthas, Charlottes o Mirandas por el libro, poco o nada me va a gustar. Igualmente, sé que voy a comprarlo. Soy así de contradictoria y bocazas. Primero pongo a parir algo, pero igualmente lo consumo, no vaya a ser que me arrepienta.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Desgraciadamente, no todas somos Carrie Bradshaw


Soy una persona positiva y alegre, pero de vez en cuando, me permito algún momento de bajón. Sólo de vez en cuando (vaaaaale, reconozco a los que me conocen que últimamente tengo más bajones y caídas que Sete Gibernau, pero poco a poco).

El tema de los bajones viene porque, cada vez que tengo uno de esos momentos voy directa a Series Yonkis y veo cualquier capítulo de Sex and the City. Cualquiera de ellos me saca del momento, me evade y me hace reír, veís que fácil. Altamente recomendable para las moda-adictas y frases de Samantha&Miranda-adictas.

Envidio el armario de zapatos, bolsos y ropa que tienen sus protagonistas: Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte en Nueva York, pero envidio más aún su armario de hombres.

Pensaba que los hombres llegarían, tarde o temprano, como los muchos que conocen sus protagonistas y con los que ligan fácilmente con una frase tonta en un bar, una mirada furtiva por encima de la pantalla del ordenador o un tropezón en plena calle. Pero no, no llegan. Y lo peor (o mejor) de todo, es que no los espero, me da pereza. ¿Qué me pasa?

Me pasa que envidio mucho más la infinita colección de bolsos de Chanel de Charlotte, los Manolos de Carrie, complementos (complementazos diría yo) de Samantha y la búsqueda del color perfecto de pelo para Miranda, porque sus estilismos tampoco están nada mal para mi gusto, aunque no tienen nada destacable.

Suficiente por hoy. Como siempre, look de Carrie, que vuelve para el rodaje de la secuela sobre la película de la serie que la encumbró. Ah, y vuelve abandonando a su adorado Blahnik para pasarse a Louboutin.


Update: Para las que quieran (y puedan comprarse un billete a Los Ángeles), también tienen la oportunidad de aparecer en la peli.