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sábado, 18 de septiembre de 2010

Papel y boli

¿Ya los tenéis? Pues apuntad todo lo que se llevará la próxima primavera y que nos han propuesto en la NYFW.

Chaquetas, americanas y gabardinas varias.



En blanco.


Clase de geometría.


De fluor.


Étnicos.


Estampado con más estampado.


De noche.


*Dejamos a David Delfín para repasarlo en Cibeles -que ayer comenzó-, así lo hago más a fondo.
*Tampoco tenemos nada de Marchesa y Proenza Schouler, merecen mención a parte para ellas solitas más adelante.

lunes, 8 de marzo de 2010

Qué buen lunes de resaca

Llegar al trabajo cada lunes por la mañana se hace duro. Normalmente los domingos siempre me cuesta conciliar el sueño y acabo durmiendo pocas horas, con lo que cuando suena el despertador al día siguiente ya pienso en lo pronto que voy a acostarme la noche del lunes. El 95% de los lunes del año son así. El otro 5% son los lunes de vacaciones, los lunes en los que tengo algo especial que hacer o desacer y el lunes de resaca de Oscars, como el de hoy.

La mejor. Zoe Saldana de Givenchy.

Me alegro de que la chica se haya llevado la mayor parte de protagonismo de la noche, porque la pobre no ha podido lucirse mucho con su indígena de Pandora. Desde que vi el vestido en la semana de alta costura parisina estaba rezando para que alguien lo luciera en la alfombra roja -Pequeño Kaiser, nuestras plegarias han sido escuchadas-.

Genial. Jennifer López de Armani.

Mira que no me gustó nada la colección de alta costura inspirada en la luna de Armani. Pero hay que reconocer que los vestidos en la alfombra roja suelen ganar bastante y si quién lo luce tiene una buena tarde -como la suele tener en cada edición de los Oscar JLo- pues mucho mejor.

Elie Saab no podía faltar en la alfombra roja. Anna Kendrik de Elie Saab.

La nominada a mejor actriz secundaria por Up in the air estaba fabulosa, es que hasta su piel parece pintada para no deslucir a un vestido espectacular. Simplemente perfecta.

Por que sí. Penélope Cruz de Donna Karan.

Porque ha dejado el negro a un lado. Porque no se casa con ningún diseñador. Porque iba sin presión ninguna al saber que no se iba a llevar el Oscar, pero sabía que iba a entregar uno por lo que no podía decepcionar. Porque es nuestra y verla siempre entre las mejores vestidas del mundo mundial -a lo Manolito Gafotas- hace ya que tenga mucho mérito.

Deslumbrante-por-mucha-rabia-que-me-de. Miley Cirus de Dior.

Hannah Montana ha perdido unos cuantos kilos, y no entiendo porqué, pero la verdad es que la adolescente ya tardaba en padecer la fiebre hollywoodiense de marcar clavícula allá por donde pase y pose. El vestido de Dior le queda como un pincel y el peinado le favorece muchísimo. Pero una cosa no quita la otra, se echa 10 años más sin necesidad alguna. Un aire más fresco y juvenil no le iría nada mal.

Qué bueno verte por aquí. Sarah Jessica Parker de Chanel.

No esperaba ver a la actriz en la alfombra roja, pero qué alegrías nos da siempre. Pese a que el amarillo no es el color preferido por las rubias para sus atuendos, nuestra Carrie salva la papeleta con un notable alto.

Si-no-te-apetece-déjame-a-mi-el-vestido-que-lo-llevaré-con-mucha-más-gracia-que-tú. Kristin Stewart de Monique Lhullier.

La actriz tiene un estilista que se lo trabaja mucho y siempre la viste estupenda. Otra cosa son las ganas con las que ella lleva lo que le ponen. No sé por qué lo hace. Podría hacer como Angelina Jolie en sus comienzos cuando solamente vestía de negro y tenía su personalidad no dejándose llevar por las reglas de Hollywood. De verdad, preferiría a ésta actriz peor vestida, pero sonriendo y más cómoda con ella misma. Aún así, el vestido es fantástico.

Qué buena noche están teniendo las rubias con los colores claros. Cameron Díaz de Oscar de la Renta.


El vestido es precioso y la rubia lo luce a la perfección. Poca cosa más que añadir, si es que con un Oscar de la Renta pocas veces se falla.

Siempre perfecta e impertértita. Demi Moore de Versace.

La versión original del vestido era en tonos naranjas, mucho más favorecedora bajo mi punto de vista, el nude está ya más que sobado. Aún así, la mujer de Ashton Kutcher siempre acierta.

La decepción de la noche. Diane Kruger de Chanel.

Ni frío ni calor. La alemana siempre me gusta, hasta cuando va de calle. Tenía todas mis expectativas puestas en ella, es mi Maribel Verdú internacional, que siempre va impecable, pero ésta vez se ha quedado bastante corta.

Casi iguales y casi perfectas. Susan Downey, Natalie Mark y Nicole Ritchie de Reem Akra. -No sé aún de quién van vestidas las dos primeras-.

La mujer de Robert Downey Jr., la novia de Sam Worthington y Nicole Ritchie escogieron vestidos muy diferentes pero a la vez se evocaban los unos a los otros. El color gris metalizado, las diferentes formas y la adaptación al estilo y personalidad de cada una de ellas son lo mejor.

Las curvas nos sientan de fábula. Mo'nique y Queen Latifa. Las dos excepcionales. Las flores en la cabeza de Mo'nique son geniales.

Elegantes sin arriesgar. Kate Winslet de Yves Saint Laurent y Maryl Streep de Chirs March.

Esperaba mucho más de vosotras. Sandra Bullock de Marchesa y Maggie Gyllenhaal de Dries Van Noten.

Después llegan las fiestas, la de Sir Elton John y la de Vanity Fair son las más esperadas. De ellas, me quedo con éstos looks:

Lea Michele. La protagonista de Glee me ha dejado boquiabierta. El vestido le sienta como un pincel, es elegantísimo y sencillo.

Soy la mejor embajadora de mi marca. Victoria Beckham de Victoria Veckham.

Kelly Osbourne. No sé de quién es el vestido, pero desde que la hijísima del desquiciado rockero se quitó los kilos de más y se enamoró se gana mi admiración día a día.

Joan Collins y su chaqueta. Yo me pido una igual.

martes, 23 de febrero de 2010

Las Olsen también diseñan

Por lo visto, lo más in en el mundo del famoseo es dedicarse al diseño de moda. Ya lo hemos visto con Victoria Beckham, y ahora son las hermanas Olsen las que se lanzan al mismo mercado. Por lo que veo, es un sindrome básicamente extendido entre celebridades que ya no se dedican a lo que por un principio fueron conocidas. Me explico: Vicky Beckham ya no canta y las Olsen ya no actúan.

Hemos visto muchas cosas buenas en la semana de la moda de Nueva York, demasiadas. Sé que tampoco merecen las Olsen, con The Row -aviso a navegantes, la web es lentisima-, protagonizar la única entrada referente a la super exhibición americana, pero las cosas van así.



La colección me ha sorprendido gratamente, ya que muchas veces los looks de las gemelas me asustan, pero han conseguido una marca muy al estilo Calvin Klein o Donna Karan, de líneas muy rectas, colores sobrios y prendas ponibles y cómodas.

Si algo bueno tienen éstas marcas es que plasman perfectamente la personalidad de las celebridades, así que si a alguien decide seguir el mismo estilo que las gemelas, ya sabe donde encontrar las prendas adecuadas.